La herida únicamente puede curarse con la lanza que la hizo

O, como dice un párrafo de Parsifal, de Wagner, “la herida únicamente puede curarse con la lanza que la hizo”. (…) Entren al perverso placer del martirio prematuro: “¡Ofendimos a la Madre Naturaleza, así que recibimos lo que merecemos!”. Estar dispuesto a asumir la culpa de las amenazas a nuestro medio ambiente es algo engañosamente tranquilizador. Si somos culpables, entonces todo depende de nosotros; podemos salvarnos simplemente cambiando nuestro estilo de vida. Desesperada y obsesivamente reciclamos papel viejo, compramos comida orgánica, lo que sea para asegurarnos de que hacemos algo, que contribuimos. (…) El hecho de que las cenizas del modesto estallido volcánico en Islandia hicieran aterrizar a la mayoría de los aviones en Europa es un muy necesitado recordatorio del grado en que nosotros, los humanos, con nuestro tremendo poder sobre la naturaleza, no somos nada más que otra de las especies vivientes sobre la Tierra, y dependemos del delicado equilibrio de sus elementos.

2010: El fin de la naturaleza by Slavoj Zizek

One big shopping mall

“Obviously one of the worst predictions you can make is that things continue as they are, only becoming more and more intensified, like a J. G. Ballard-type future where the whole universe is one big shopping mall. That would be the worst. Any catastrophe might be a relief compared to that. But on the other hand, catastrophes are bad for you and me, and we don’t want to get caught in one. It might be good for history, but would be awful for individuals, especially artists, who never had that much going for them in the first place. I’m not one of these people waiting for the big ecological catastrophe. I don’t want to see it happen. I’m still hopeful. And in the end, what else can you do? You have to have, as Ernst Bloch said, revolutionary hope.”

Hakim Bey
Hans Ulrich Obrist, In Conversation with Hakim Bey / Journal / e-flux