Watched – June 2016

Cosa avete fatto a Solange? (1972).
Soylent Green (1973).
Addio zio Tom (136 minutes version, 1971).
Addio zio Tom (123 minutes version, 1971).
Arsenic and Old Lace (1944).
Игла (1988).
Città violenta (1970).
C.R.A.Z.Y. (2005).
Appropriate Behavior (2014).
Pride (2014).
Butter on the Latch (2013).
Wadjda (2012).
Passage à l’acte (1993).
Alone. Life Wastes Andy Hardy (1998).
Outer Space (1999).
Instructions for a Light & Sound Machine (2005).
Michael Kohlhaas (2013).
Lifeforce (1985).
Barefoot (2014).
The Three Musketeers (1948).
Go (1999).
Stage Beauty (2004).
The Nice Guys (2016).
En kort en lang (2001).
October Gale (2014).
The Doom Generation (1995).
Sei donne per l’assassino (1964).
The Hitcher (1986).
The Killing of a Chinese Bookie (1976).
Winter’s Bone (2010).
The Raspberry Reich (2004).
Two Moon Junction (1988).
Green Room (2015).
The Conjuring (2013).
Sinister (2012).
Television Delivers People (1973).
Oculus (2013).
Bloodsucking Bastards (2015).
Get Real (1998).

The instinct for chaos had entered

“Even in the machine, there should be equality. No part should be subordinate to any other part: all should be equal. The instinct for chaos had entered. Mystic equality lies in being, not in having or in doing, which are processes. In function and process, one man, one part, must of necessity be subordinate to another. It is a condition of being. But the desire for chaos had risen, and the idea of mechanical equality was the weapon of disruption which should execute the will of man, the will for chaos.”

Women in Love, D. H. Lawrence.

Ese sonido horrible de chorro enérgico que hace el agua al salir con tanta fuerza

«Ese sonido horrible de chorro enérgico que hace el agua al salir con tanta fuerza, a borbotones, en el sanitario del centro comercial es el canto burlón de “¡mierda, mierda!”. Nada podrá presentar suficiente resistencia para lograr decir un adiós ante un chorro tan enérgico, y aquella voz que murmura bon voyage es borrada, aniquilada en el estruendo, ni un mínimo tonillo se podrá percibir.

A propósito, hace poco se descubrió que en los baños públicos, en particular en los de las grandes tiendas y centros comerciales, hay una cantidad notable de mujeres que, por sentir vergüenza del humilde sonido producido cuando orinan, tiran de la cadena para hacer bajar el agua y producir ese ruido de chorro tremendo; todo con el propósito de ocultar la evidencia sonora de su propia operación. Esta información me llegó por medio de una revista semanal que conozco. Avergonzadas de la voz baja producida por su propio cuerpo, reclutan las vociferaciones violentas de una voz ajena. ¿Qué significa esto?»

Karada: El cuerpo en la cultura japonesa, Michataro Tada.

Believe nothing

“Do not believe on the strength of traditions even if they have been held in honour for many generations and in many places; do not believe anything because many people speak of it; do not believe on the strength of sages of old times; do not believe that which you have yourselves imagined, thinking that a god has inspired you. Believe nothing which depends only on the authority of your masters or of priests. After investigation, believe that which you have yourselves tested and found reasonable, and which is for your good and that of others.”

Kālāma Sutta

Walking about at night

“In England, walking about at night was a crime for a very long time. William the Conqueror ordained that a bell should be rung at 8 p.m., at which point Londoners were supposed to put their fires and candles out and their heads down. Again and again, until modern times, Matthew Beaumont tells us, specifically nocturnal laws were promulgated against draw-latchets, roberdsmen, barraters, roysterers, roarers, harlots and other nefarious nightwalkers — including those ‘eavesdroppers’ who stood listening in the close darkness where the rain dripped from a house’s eaves.

Beaumont reads such laws as being designed to exert political and social control. To walk the city streets at night, by contrast, is to make ‘a libertine assault on what might be called the ideology of good hours’, to pose ‘an intrinsic challenge to the diurnal regime on which, from the end of the Middle Ages, Protestant ideology and the political economy of capitalism partly depended’. Nightwalking is sticking it to the Man.”

Dickens’s dark side: walking at night helped ease his conscience at killing off characters, The Spectator.

Nightwalking: A Nocturnal History of London by Matthew Beaumont.

Paralysis by analysis

“Analysis paralysis or paralysis of analysis is an anti-pattern, the state of over-analyzing (or over-thinking) a situation so that a decision or action is never taken, in effect paralyzing the outcome. A decision can be treated as over-complicated, with too many detailed options, so that a choice is never made, rather than try something and change if a major problem arises. A person might be seeking the optimal or ‘perfect’ solution upfront, and fear making any decision which could lead to erroneous results, when on the way to a better solution.”

Wikipedia

El día que descubrí la violencia

Cuando inicié la serie de remixes sonoros de películas titulada The Sound Screen, lo hice sin ninguna idea preconcebida, la única condición era que todo el sonido procediese de películas. Quizás por esta razón la segunda entrega de la serie no se parece en nada a la primera. The Sound Screen #001 (Droolworthy) surge de dos comedias románticas comerciales y termina siendo una pieza experimental, mientras que The Sound Screen #002 (The Day I Discovered Violence) nace de una película independiente un tanto atípica (Bronson de Nicolas Winding Refn), aunque no experimental, para terminar siendo un remix «clásico».

No me planteé en ningún momento ese resultado, al menos no de manera consciente, pero inconscientemente creo que no podría haber concebido nunca un remix sonoro de Bronson sin ciertas canciones que salen en la película, porque no puedo pensar en Bronson sin escuchar en mi cabeza The Electrician de The Walker Brothers o Digital Versicolor de Glass Candy.

Por otro lado, está la pregunta de por qué elegí Bronson. La elección de películas para remezclar viene dada por una atracción subjetiva. No obstante, mientras las dos películas de las que salió Droolworthy simplemente me gustan, Bronson me fascina. Hay películas buenas, películas bien hechas, película entretenidas, películas que me gustan y películas que me hipnotizan profundamente, y Bronson es un agujero negro en el que podría perderme para siempre.

He de confesar que la primera vez que vi Bronson me pareció un poco tediosa, tiene mucha voz en voz y mucho monólogo a cámara, lo que en general no suele atraerme, pero al mismo tiempo tiene algunos momentos tan fascinantes que a los pocos días volví a verla, y cada vez que la veo me engancha más y más. Esto significa que por un lado hacer un remix era fácil porque me sé la película de memoria, pero por otro era complicado porque me gusta demasiado como para estar satisfecha con nada que pudiera hacer con ella.

Cuando empecé a escoger los fragmentos de la película y a editar el remix, lo hice sin un concepto claro, pero al poco tiempo me di cuenta de que solo podía hablar sobre violencia, impotencia, la necesidad de destruir y la mutación de persona a personaje, o leyenda.

Bronson es una persona real, «el preso más violento de Gran Bretaña», y el remix comienza con algo que me parece clave, su cambio de nombre, el paso de persona a personaje. La voz que se escucha inmediatamente después es la del Bronson real (el único fragmento que no procede de la película, sino de los extras del DVD), integrada con la de Hardy, ambos diciendo «Charles Bronson», y seguida de «and all my life I wanted to be famous». La dicotomía múltiple entre persona real, personaje público, personaje interpretado y actor que lo interpreta…

Curiosamente, la primera vez que vi a Tom Hardy pensé en esa dicotomía entre realidad e interpretación. Fue en una comedia bastante olvidable titulada Scenes of a Sexual Nature en la que Hardy hace de postadolescente de extrarradio. Aunque no sale ni diez minutos, en cuanto lo vi pensé: «Este tío o es así de verdad o es un actor como la copa de un pino». No era así de verdad… El Bronson de Hardy es absorbente, embriagador, una mezcla esquizofrénica de furia y ambigüedad. De ahí la idea de mezclar el techno pop gay de Pet Shop Boys con la pelea a puñetazos.

De todas formas, cuando pienso en Hardy/Bronson pienso sobre todo en el plano que más me desconcierta y cautiva de la película; esa mirada al vacío, inmóvil, en silencio, con la chica bailando semidesnuda detrás y Digital Versicolor. Aunque quizás sea solo porque me obsesiona el color azul… y Tom Hardy, vale… y Nicolas Winding Refn, sí, también…

Dewey Decimal Classification

“The Dewey Decimal Classification (DDC), or Dewey Decimal System, is a proprietary library classification system first published by Melvil Dewey in 1876. It has been revised and expanded through 23 major editions, the latest issued in 2011. The classification was notable in its time because it introduced the concepts of relative location and relative index. It makes use of three-digit Arabic numerals for main classes with decimals as expansions for more detail.”
Wikipedia

List of Dewey Decimal classes

Seconds (1966)


When a film starts like this, it must be good (Saul Bass, of course). A paranoia, a dystopian history about who we are and who we would like to be. And, like all good science fiction films, with a lot of reflections between the lines.